Estamos en 1952, y Elizabeth Zott es una joven química que trabaja en el Instituto de Investigación Hastings en California, un ambiente ferozmente machista donde su innegable talento es silenciado, saboteado o utilizado para el prestigio de los demás. Pese a las dificultades, Elizabeth no renuncia a sus principios y está dispuesta a plantar cara. Sólo hay un hombre que admira su determinación: el solitario, brillante y huraño Calvin Evans, nominado al Premio Nobel y enamorado, por encima de todo, de la mente de ella. Pero la vida, como la ciencia, no siempre sigue un camino recto, de ahí que Elizabeth se haya convertido, pocos años después, en madre soltera y presentadora de televisión de un exitoso programa de cocina. Su inusual propuesta de aplicar sus conocimientos de química a la comida —combinar una cucharada de ácido acético con una pizca de cloruro de
sodio— resulta revolucionaria; sin embargo, a medida que su popularidad aumenta lo hacen también sus enemigos, porque Elizabeth no sólo está enseñando a las mujeres a cocinar, sino también desafiándolas a cambiar el orden establecido.
Saludada por la crítica como una bocanada de aire fresco y auténtico fenómeno editorial en países como Estados Unidos, Reino Unido, Alemania o Italia, Lecciones de química es una novela tan original y vibrante como Elizabeth Zott, su extraordinaria protagonista. Una narración adictiva que desentraña de manera inteligente y entretenida la espinosa cuestión de la igualdad de género y la necesidad de ser uno mismo.
Bonnie Garmus es directora creativa y ha trabajado en los sectores médico, educativo y tecnológico. Aclamada unánimemente por la crítica y el público, Lecciones de química, su ópera prima, se ha traducido a treinta y nueve idiomas y se convertirá en una serie de Apple TV+ con Brie Larson en el papel de Elizabeth Zott. Nacida en California, Bonnie Garmus reside en la actualidad en Londres con su marido y su perro 99 .
«Lecciones de química habla del coraje de seguir nuestra verdadera naturaleza en lugar de aceptar los roles y los límites impuestos por la sociedad. Así como del peligro de infravalorar a las personas y los animales al tiempo que analiza el significado más profundo del concepto de familia. Y aunque todo esto suena muy serio, y lo es, me he empeñado en que la historia fuera divertida, porque pienso que el hecho de que seamos capaces de reírnos es hoy en día más importante que nunca».